Niños jugando en la calle

Infancia en Girardot, recuerdos de otra época

Infancia en Girardot, recuerdos de otra época

La historia de una ciudad no solo se cuenta en sus calles y edificios, sino también en las memorias de quienes la han vivido. En esta carta, Jairo Velásquez nos transporta a la infancia de hace 60 años en Girardot, cuando la seguridad permitía jugar libremente en las calles y la comunidad era el centro de la vida cotidiana.

Infancia en Girardot: juegos, valores y recuerdos de otra época

Hace 60 años Girardot y en General Colombia, la infancia era un reflejo de la sociedad de la época: sencilla, comunitaria y basada en valores tradicionales.

• Nuestros juegos infantiles eran principalmente al aire libre y en grupos. pasábamos horas en la calle jugando a la cuerda, el trompo, las canicas y el escondite. Los hermanos mayores jugaban futbol en la calle, o en el lote a media cuadra de la carrera 18 y se llamaban la gallada.

Niños jugando en la calle

• En el ámbito familiar la estructura era generalmente patriarcal, con el padre como proveedor y la madre a cargo del hogar y la crianza. Hoy los roles familiares han cambiado considerablemente debido a la incorporación de la mujer al mundo laboral.

• El acceso a bienes y servicios era muy limitado en comparación con la actualidad. Las familias cocinaban con recetas tradicionales y la alimentación se basaba en productos naturales.

• La seguridad en Girardot hace 60-70 años permitía que nosotros siendo niños tuviéramos mayor libertad para desplazarnos por el pueblo y sus alrededores.

• La comunicación en familias y comunidades de antaño se daba cara a cara. Las reuniones familiares y las tertulias con vecinos eran comunes.

• El acceso a la información también ha cambiado radicalmente. Hace 70 años el conocimiento llegaba a través de los libros, la radio y la tradición oral. Todo transcurría más lento, pero más tranquilo.

Estas notas son para recordar a Daniel y Pablo Vera de la gallada de la 18 que aunque eran mayores que me recuerdan la infancia que ellos disfrutaron plenamente, pero que en la edad madura supieron sortear las mayores adversidades de la vida con altivez, honradez, y mucho humor. Estoy seguro que su gran apoyo fueron esos valores que nuestros mayores nos inculcaron.

Comentario editorial:

Este relato nos transporta a una época en la que la infancia en Girardot se vivía con libertad y confianza. La seguridad permitía que los niños jugaran en la calle sin temor y que las familias se reunieran sin preocupaciones. Hoy, la realidad es distinta: la inseguridad ha cambiado nuestras costumbres y ha limitado la vida en comunidad. Es inevitable preguntarnos qué factores nos llevaron a esta situación y, más importante aún, qué podemos hacer para recuperar la tranquilidad y el sentido de pertenencia que alguna vez nos caracterizó.

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6 comentarios

  1. Los relatos evocadores de nuestro amigo y compañero de colegio Jairo Velásquez, enciende una luz que queremos dar a conocer a los niños y jóvenes de hoy. Ese paralelo lo hacemos sin señalamientos de «todo tiempo pasado fue mejor» pues hoy la información está a un clic y podemos discipar dudas y orientar nuestras decisiones de manera asertiva en minutos. Sin embargo disfrutamos nuestra lenta y tranquila vida con plenitud, dando tiempo a nuestro corazón de latir acompasado con nuestros pulmones y cerebro. Muchas gracias hermanos.

    1. Gracias por tu comentario y por resaltar el valor de estos relatos evocadores. Es cierto que, sin caer en la nostalgia de que ‘todo tiempo pasado fue mejor’, podemos encontrar en aquellos recuerdos una enseñanza para las nuevas generaciones. La vida tenía otro ritmo, y eso nos permitía disfrutar con mayor serenidad cada momento. Que estas historias sigan sirviendo como puente entre el ayer y el hoy, enriqueciendo nuestra visión del mundo. ¡Un saludo fraterno!

  2. TOTALMENTE DE ACUERDO QUERIDO JAIRO.
    FELICITACIONES POR ESOS RECUERDOS QUE AFLORAN EN ESA PRIVILEGIADA MENTE.

    ABRAXOS. JOSERROLL QCD.

    1. Erroll, Muchas gracias por tu mensaje y por tu constante apoyo a este proyecto. Es un placer compartir estos recuerdos que nos unen y nos invitan a reflexionar sobre el pasado y el presente. Seguimos adelante con el compromiso de mantener viva nuestra historia y de construir juntos el futuro de Girardot. ¡Un abrazo fraterno!

  3. Muchas gracias Jairo y Alfonso por llevarnos por unos momentos a esas agradables y nostálgicas vivencias. Muy agradable semblanza de nuestra infancia.

    1. Gracias Mario por caminar con nosotros por ese sendero de recuerdos.
      La infancia en Girardot nos marcó con paisajes, aromas y personajes que aún viven en el corazón.
      Seguiremos compartiendo memorias que nos unan.