Estacion del tren - Epoca Dorada

La Estación del tren: Recuerdos de Girardot

La Estación del tren: Recuerdos de Girardot

Introducción – La Estación del tren

En Girardot es Virtual queremos abrir un espacio para que los propios girardoteños compartan sus recuerdos y vivencias sobre la ciudad, en esta ocasión, Fernando Martinez Acosta nos envía una carta en la que evoca con gran detalle la importancia de la estación del tren y su impacto en la vida cotidiana de Girardot.

Su testimonio nos transporta a una época en la que el ferrocarril era el corazón del comercio y la movilidad de la región.

A continuación, compartimos su relato tal como nos llegó, una memoria llena de nostalgia y anécdotas que forman parte de nuestra historia.

Saludo

Hola Alfonso:
Por este medio quiero felicitarlo por la reunión del pasado 28 de febrero en la sede de la Casa de la Cultura de Girardot.
La acogida que tuvo la convocatoria fue importante y la asistencia de paisanos fue bastante significativa.
El ánimo de la concurrencia siempre estuvo expectante y fue siempre receptivo y quienes tomaron la palabra y dirigieron la reunión supieron mantener la atención del Auditorio.
Acerca de los temas que se trataron quiero decir un par de cositas, permitame:
Su presentación me hizo recordar con nostalgia algunas vivencias personales que quiero exponerle sobre la referencia suya de La Estación. Este recuento inicia aquí (en esta estacion), pero se extiende hasta muchos años después. Empiezo:

La estación del tren: mas que un punto de partida

Todos sabemos que donde hoy funciona la Casa de la Cultura, quedaban las oficinas del Tren de Girardot, oficinas y espacios que eran amplios, y hasta cómodos.

La Estación del Ferrocarril en 1945.
Archivo fotográfico Banco de la República
La Estación del Ferrocarril en 1945.
Archivo fotográfico Banco de la República

Eran las instalaciones administrativas y aquí se compraban los tiquetes para viajar en el o los trenes que llegaban y salían de Girardot y el lugar donde se esperaba mientras se abordaba el tren con destino a Bogotá, al Tolima o al Huila y se realizaban muchas otras actividades.

El paso del tren por Girardot

Por la noche en la parte externa de la edificación dormian en el piso bajo sus anchos aleros los indigentes.
Al mediodía el convoy del tren arribaba a la ciudad y este lo componían muchos vagones, unos con diferentes tipos de carga y otros vagones para pasajeros.

El convoy se extendía tanto que fácilmente -desde la trompa de la locomotora hasta el último vagón- atravesaba la calle 16, alcanzaba la calle 17, seguía hasta la 18, inclusive atravesaba lo que antes era El transbordo, la gallera y toda esa cuadra de vida nocturna y continuaba por lo menos una o dos cuadras hacia el kilómetro Uno.

Las aventuras de juventud y el misterio del «Autoferro»

Como el tren se encontraba detenido y habiendo necesidad de atravesar caminando desde el sector del Camellón hacia el antiguo Hospital, hacia el barrio Las Quintas o más allá, por ejemplo al barrio Centenario (o viceversa), llegando a la carrera 13, o bien, había que ir hasta la cola del último vagón o treparse a un vagón y entrar por su costado derecho y salir por el izquierdo, o lo contrario.


Eso, sin hablar de otro tren de apariencia lujosa, de sólo dos vagones, y que se movilizaba a mucha mayor velocidad al que llamaban «Autoferro».


Los muchachos de aquel entonces cuando teníamos ganas de alguna aventurilla jalabamos una varilla que quedaba en la parte de abajo del vagon y entonces se sentía una especie de rugido acompañado de una expulsión de vapor.

No sabíamos si esta descompresión era buena o mala o era neutral para su posterior funcionamiento, pero para uno de muchacho de doce a quince años era una gesta sensacional.

La Escuela Ferroviaria: aprendizaje entre rieles

Detrás de la sede de la Estación del tren se construyó una edificación grande de dos pisos y allí funcionó la escuela Ferroviaria donde, por cierto, yo estudié primero y segundo grado de primaria y sus salones eran grandes y cómodos. Disponía la escuela de un área abierta al frente de ella, que se extendía hasta la misma carrilera y que servía para armar una cancha de fútbol y en el recreo se podía correr detrás de una pelota pretendiendo que esto fuera fútbol.

El aire de este ambiente tenia un olor permanente a aceite quemado que no era desagradable del todo y las piedras eran todas de color negro.

Con el paso de los años la escuela se cerró y sus instalaciones y su cancha de fútbol fueron entregados, me parece, a una Caja de compensación familiar para que en este espacio levantara un excelente hotel tipo cinco estrellas.

El mural de Antonio Nariño y el paso del tiempo

Yo hubiera continuado mi primaria en la «escuela Ferroviaria» si no hubiera sido porque iniciando el año 1964 abrieron «la Escuela Piloto» después llamada «escuela Antonio Nariño» del barrio Centenario, una edificación moderna para la segunda mitad del siglo veinte con un director, joven en aquel tiempo, pastuso por lo demás, que por cierto llegó a vivir en la misma escuela junto con su también joven esposa y un pequeño niño (o niña ¿?), ya que disponía de un pequeño apartamento habilitado como vivienda.

Ellos dictaban clase, cada uno en salón distinto. A mí el profesor Mora, el director, me dio las clases en tercero de primaria. Su joven esposa atendía a los niños que entraban a primero. En aquel tiempo no se hacía ni kinder, ni prekinder, ni preescolar.


Una vez salí de esta escuela, mi padre, que era un gran artista, pintó un mural de Antonio Nariño, en un paredón que daba hacia la entrada de la escuela, ya que había desarrollado una gran amistad con el profesor Mora.

Como acto de generosidad y altruismo y -decía él- de gratitud, suya para con la institución y su director, no cobró ni un solo peso por este magnífico mural, mural que perduró durante todo el siglo XX.
En la escuela Piloto cursé tercero y cuarto y cuando llegó el año de 1966 y entré a cursar quinto de primaria me fui para el colegio departamental Atanasio Girardot. De allí para la Universidad Distrital y para la universidad Nacional de Colombia sede Bogotá.

Una Girardot que evoluciona, una memoria que perdura

Como ya me he extendido demasiado y no quiero aburrirlos más, sobre la intervención de instrumentos precolombinos que también se llevó a cabo en el evento quisiera hacer algún comentario o anotar algunos datos adicionales, pero tocará en otra ocasión, si ustedes me lo permiten.
Gracias.
Atentamente
Fernando Martinez Acosta.

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19 comentarios

  1. Muy bien. En un pueblito de antioquia, recuperaron la vieja locomotara y hablaron con el min. transporte para construir un tramo y hacer un recorrido turístico.
    y una multinacional ya tiene unas rutas por el magdalena barranquilla, etc. incluye la hermosa mompox, el banco etc.

    1. ¡Qué buen ejemplo! Eso demuestra que, con voluntad y gestión, es posible recuperar el tren como atractivo turístico y cultural. ¿Podría Girardot impulsar un proyecto similar para aprovechar su historia ferroviaria?

  2. Estupendo relato querido Fernando. Lograste la magia de llevarnos a esos nostálgicos momentos con alegría. Es grato saber que somos muchos los que apreciamos esos bellos momentos. Gracias a nuestro actual Presidente está renaciendo el Ferrocarril en Colombia, que nefastos dirigentes quisieron desaparecer junto con los buques del Río Magdalena, para imponernos miles de tractomulas de sus propias empresas. Fuerte abrazo Fernando.

    1. Gracias por tu comentario, Mario. Sin duda, la historia del ferrocarril en Colombia es un tema que nos toca a muchos. Recuperarlo no solo sería un homenaje al pasado, sino una oportunidad para el desarrollo del país. ¿Cómo crees que podría impulsarse este renacer ferroviario en regiones como Girardot?

  3. Emocionante evocar, no solo aquella época, sino lo interesante y divertido que transcurrían los días con el funcionamiento del tren cómo medio de transporte y lo que representaba para nuestra Girardot. Como estudiante del colegio departamental, recorríamos en grandes grupos de estudiantes y vecina, la vía, a pleno medio día o en las tardes, luego de terminar la jornada escolar. Espectacular…!!!!

    1. Qué bonito recuerdo. Sin duda, el tren marcó una época inolvidable para Girardot y su gente. ¿Tienes alguna anécdota especial que quieras compartir de esos recorridos con tus compañeros de colegio?

  4. Grandioso relato de una historia de la cual fui participe tanto de los trenes y la grandiosa escuela y exelentes profesores familia Mora Penagos, recuerdos de nunca olvidar.

    1. Gracias por compartir tu recuerdo. Sin duda, esa época dejó una huella imborrable en quienes la vivieron. ¿Quieres compartir alguna experiencia en particular que te haya marcado?

  5. Excelente artículo fernando que bueno que se tengan presente todos los recuerdos de infancia de nuestras familias ,parte de la historia de de nuestros ancestros de. esa maravillosa ciudad que es Girardot donde vivieron padres , abuelos primos y amigos .

    1. ¡Gracias por tu comentario! Girardot guarda tantas historias en la memoria de quienes la han vivido. ¿Tienes algún recuerdo especial de tu infancia en la ciudad?

  6. Muy buenos recuerdos, entre otros la pasada del tren por el colegio departamental y paraba para que los que quisieran se subieran hasta la estación, otra era como de movía el puente a la pasada del el tren.u jugábamos partidos de baloncesto en la cancha de la escuela ferroviaria

    1. ¡Qué buenos recuerdos! El tren no solo conectaba ciudades, sino que también hacía parte de la vida diaria de Girardot. Sería interesante rescatar más historias como esta para recordar cómo el ferrocarril marcó a la comunidad. ¿Alguien más tiene anécdotas de aquellos tiempos?

  7. Que grato es conocer historia de nuestro terruño
    de forma amena y paralela a las vivencias de amigos entrañables. Felicitaciones a Fernando por ese relato evocador que me transportó con nostalgia y alegría al comprender que el buen hijo vuelve a casa y estamos regresando para dejar a las generaciones que nos sucederán, un legado fantástico colmado de realidad y sueños. Un fuerte abrazo

    1. Así es, conocer y recordar nuestra historia nos conecta aún más con nuestra tierra. Gracias por compartir este sentimiento tan especial. ¡Sigamos construyendo juntos ese legado para las nuevas generaciones! ¿Qué otros recuerdos les trae el ferrocarril y su impacto en Girardot?

  8. Mi Abuelo materno y dos familiares más de aquella época fueron ferroviarios! Mi abuelo era mecánico Diesel y fue maquinista del «autoferro» , se que hay unas fotos bañándose en el Río Magdalena bajo el puente, y cuentan que se alojaban en unos talleres que había en Flandes.☺️🚂

    1. Qué gran historia familiar. Los ferroviarios fueron parte fundamental del desarrollo de Girardot y Flandes. Sería maravilloso rescatar más anécdotas como la de tu abuelo, que muestran cómo el tren no solo movía mercancías y pasajeros, sino también historias y recuerdos imborrables. Si tienes las fotos, puedes compartirla en director@girardotesvirtual.co ¡Gracias por compartir este valioso recuerdo! 🚂✨

  9. Que gran narración: Sencilla, ágil y refrescante. Nada que envidiarle a los mejores pasajes literarios. Nos evoca la inolvidable época de la niñez y de la juventud. ¿qué otros artículos tiene publicados este columnista? ¿en que otro periódico escribe? Gracias por la información que me suministre.
    quedo atento