Locomotora 89

En Girardot, el robo silencioso

En Girardot, el robo silencioso

De Magdeburgo y Gaza a Girardot

La historia se repite, pero también se reconstruye

En Girardot, el robo silencioso se podría comparar con lo sucedido en 1631, cuando la ciudad alemana de Magdeburgo fue arrasada durante la Guerra de los Treinta Años. Murieron más de veinte mil personas. El horror fue tal que se acuñó una expresión: “la destrucción de Magdeburgo”, símbolo eterno del caos, la crueldad y la indiferencia.
Pero Magdeburgo se reconstruyó. Con tiempo, esfuerzo y voluntad, volvió a levantarse de las cenizas.

Gaza: la tragedia actual que el mundo prefiere no ver

Hoy, en Gaza, ocurre algo igual o peor. Un pueblo entero reducido a ruinas, con miles de muertos, niños sin agua ni pan, y el mundo… mirando de reojo, calculando intereses, callando.

En Girardot, el robo silencioso: una destrucción sin explosiones, pero con corrupción

Y mientras todo eso ocurre allá, en Girardot vivimos otra forma de destrucción: más lenta, más solapada, pero igual de dolorosa.
Aquí nos roban el presupuesto de las obras públicas. Se prometen remodelaciones de la Plaza de Mercado, construcción del Malecón, de la PTAR, y tantas otras iniciativas… y terminamos con contratos inflados, obras a medias y bolsillos llenos —de unos pocos.

Parque Lineal Diseño 1
Parque Lineal del Ferrocarril – Plano 1
Parque Lineal 2
Parque Lineal del Ferrocarril – Plano 2
Parque Lineal Plano 3
Parque Lineal del Ferrocarril – Plano 3

Un caso emblemático es el del Parque Lineal del Ferrocarril, también llamado Parque Lineal del Sol. Un proyecto del gobierno anterior que buscaba transformar el antiguo corredor férreo en un espacio público moderno, lleno de cultura, esculturas, zonas verdes y rutas peatonales. En los planos, todo lucía impecable: ciclovías, plazoletas, zonas de sombra, mobiliario, arte.
Pero la obra nunca se realizó. Faltaron permisos del Ministerio de Cultura y del Invías, a pesar de haber invertido recursos y elaborado documentos técnicos. Nadie habla del tema. Nadie explica por qué no se llevó a cabo. Es un ejemplo más del abandono disfrazado de promesa, y del despilfarro que nos acostumbramos a ver en silencio.

En Girardot, el robo silencioso: La corrupción también mata

No hay bombas ni tanques, pero sí hay corrupción. Y esa también mata: mata la confianza, la esperanza, el sentido de comunidad. Mata los sueños del joven que quiere estudiar, del abuelo que no tiene salud, del comerciante que ya no cree en nada.

¿Nos estamos acostumbrando?

Lo más triste es que nos estamos acostumbrando. Nos examinan hace más de medio siglo y seguimos igual. Cambian los rostros, pero el guion se repite.
Y cada vez que no preguntamos, cada vez que no exigimos, cada vez que votamos por un favor y no por una idea, les damos permiso para seguir robando.

Aún estamos a tiempo

No podemos cambiar Gaza. Tal vez ni siquiera evitar el próximo Magdeburgo.
Pero en Girardot todavía podemos alzar la voz. Todavía podemos decir: “aquí no más”. Y eso empieza por mirar con lupa cada contrato, cada obra, cada discurso. Porque cuando uno deja de indignarse, ya perdió.

En esta Semana Santa, que el silencio no sea cómplice, sino semilla de conciencia.
Que esta administración, tanto departamental como municipal, marque el comienzo de una era diferente: donde las promesas se cumplen, los recursos se cuidan y la gente vuelve a creer.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

3 comentarios

  1. Alfonso, realidad con finos apuntes históricos que la mayoría no conocíamos. Gracias. Los habitantes de la región necesitamos este modelo de información real para que los ciudadanos reaccionemos y exijamos cumplimiento y calidad en las obras.

  2. Una mirada a lo nuestro que nos invita, no solo a reflexionar, sino a cuestionar nuestra sumisión y acciones erradas en la elección de nuestros gobernantes. Sin embargo, quisiera conocer más sobre el proyecto expuesto, que muchos hemos escuchado hablar y no tenemos información suficiente sobre su no realidad.

  3. Igualmente con nuestra sede Anexa. Nos sacaron en la pandemia del COVID y nos prometieron arreglarla. Mil millones del empréstito que realizó Lozano supuestamente eran para arreglar nuestra sede. Pero no se vio, no se sabe que destino tuvo ese dinero. Ahora el nuevo alcalde dice que no la arregla. Que nos va a construir en la sede principal (barrio Diamante). Esperamos que está vez no sea una mentira más y se haga realidad la construcción de nuestra sede.