La historia nos habla
De los ecos del pasado a la esperanza del presente
Un grito que aún resuena
Cuando era estudiante en los años 70, participé en marchas donde se gritaba con fuerza “¡Yankee go home!” y hoy me invita a pensar que la historia nos habla.
Era una época marcada por la influencia norteamericana en nuestras decisiones y, después del asesinato de John F. Kennedy, esa intervención se hizo más evidente: no éramos dueños de nuestro destino.

Épocas oscuras que no debemos olvidar
Luego vinieron tiempos bañados en sangre, luchando una guerra que no nos pertenecía, pero que nos obligaron a creer como propia.
Cuántos líderes sacrificados, cuántos inocentes asesinados, todo a cambio del bienestar de unos pocos.
Recordar esas épocas no es abrir heridas, sino mantener viva la memoria de quienes creyeron en un país más justo y libre.
El poder que se desgasta
Hoy el llamado “imperio del norte” ya no tiene la fuerza incuestionable de antaño.
Las mismas potencias que marcaron el rumbo económico y político del mundo durante décadas enfrentan ahora su propia crisis interna: desigualdad social, pérdida de liderazgo moral, tensiones raciales y divisiones políticas.
El poder absoluto parece haber perdido su brillo.
Esa decadencia no debería alegrarnos, sino hacernos reflexionar sobre cómo los pueblos pueden aprender a construir un futuro más equilibrado, sin depender de la dominación ni repetir los mismos errores.
La historia nos habla y se repite con nuevos nombres
Medio siglo después, vuelven a escucharse en escenarios internacionales discursos que traen a la memoria las mismas preocupaciones: la dependencia, la desigualdad y el poder que ejercen otros sobre nuestras naciones.
No lo veo como un asunto de un país o de un gobernante específico, sino como una señal de que la humanidad sigue enfrentando los mismos retos.
Lo positivo de mirar atrás
Tal vez lo esperanzador sea que esas voces, ahora amplificadas en organismos mundiales, nos invitan a pensar en cómo construir un país más libre y más justo.
Hoy entiendo que recordar no es quedarse en el rencor, sino comprender que la historia todavía nos habla…
y nos invita a escribirla cada día con acciones y esperanza. 🌿

Fuera Yankes sigue siendo una consigna en estos tiempos.
Así es, Jeremías. Sigue siendo una consigna que refleja el deseo de independencia y dignidad de nuestros pueblos. Pero más que gritarla, hoy necesitamos convertirla en hechos: pensar y actuar por nosotros mismos. 🇨🇴✊
Excelente artículo Alfonso. Plasmaste una realidad que se ha repetido en la historia de la humanidad muchas veces. Los poderosos que sostienen su esplendor y su riqueza con el despojo, la depredación, el robo y la pobreza de los pueblos subyugados, siempre tienen un período de degradación y decadencia. Eso está pasando con los EEUU.
Gracias Mario por tu comentario. Es cierto, la historia parece repetirse una y otra vez. Ojalá esta vez sepamos entender las señales y unirnos más como pueblos, en lugar de seguir alimentando las divisiones que otros aprovechan. 🌍