Mojarra a la Marinera - Mi Bahía

Una celebración inesperada

Una celebración inesperada en Mi Bahía

Un almuerzo que terminó en fiesta en Girardot

Este sábado, mientras almorzábamos en el restaurante Mi Bahía con mi familia, tuvimos la grata sorpresa de encontrarnos con el festejo de los 90 años de María Elvira Zabala, una girardoteña por adopción, que se convirtió para nosotros en una celebración inesperada.

Maria Elvira Zabala Madre de Tas Tas

Música y alegría en un cumpleaños especial

Todo transcurría tranquilamente cuando, desde la mesa contigua, donde un numeroso grupo celebraba, se escuchó una interpretación a capela que captó nuestra atención.

Hicimos nuestro pedido y, cuando comenzamos a disfrutar de la comida, vimos aparecer en las escaleras a nuestro amigo Omar Buitrago, quien además de ser director del trío Clase, es un magnífico intérprete del requinto. Junto a su compañero Jaime Rodríguez, en la guitarra, llegaron para alegrar el corazón de María Elvira y de todos los presentes con su música.

Tas Tas, una vida dedicada a la música

Uno de los hijos de la homenajeada, Luis Alberto Molano Zabala, más conocido como Tas Tas, también estuvo presente. Estudió en el Conservatorio del Tolima y trabajó como cantante en la Alcaldía de Ibagué, además de ser compositor de más de 30 canciones, incluyendo el himno del Deportes Tolima, «Kokorico».

Luis Alberto Molano Zabala "Tas Tas"

Buena comida y excelente servicio en Mi Bahía

Además del ambiente festivo, la experiencia en Mi Bahía fue excepcional. Conocimos a su dueño, Alex Castellanos, quien nos recibió con gran hospitalidad, y disfrutamos de un servicio atento y amable. La comida de mar, exquisita como siempre, nos recordó por qué este restaurante es uno de los favoritos en Girardot.

Restaurante Mi Bahía

Un almuerzo convertido en una celebración inesperada

Sin darnos cuenta, terminamos siendo parte de la celebración, compartiendo la alegría de María Elvira y deseándole muchos años más de vida junto a su familia. Fue un almuerzo con celebración inesperada muy especial, de esos que solo Girardot y su gente pueden regalar.

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