Honras Fúnebres a Manuel Elkin Patarroyo en Girardot
Honras Funebres de Manuel Elkin Patarroyo en la Catedral de Girardot
Este día, a las 10 a. m., se llevaron a cabo las honras fúnebres del científico girardoteño (por adopción) Manuel Elkin Patarroyo Murillo en la Catedral Inmaculado Corazón de María de Girardot.
La ceremonia fue presidida por monseñor Jaime Muñoz Pedroza, obispo de la diócesis, y monseñor Héctor Julio López Hurtado, obispo emérito.

Asistentes y Personalidades Presentes
El acto contó con la presencia de sus hermanos, familiares, el alcalde de la ciudad, Salomón Said, dirigentes como Rida Mariette Aljure Salame, comerciantes, amigos y ciudadanos en general.
El director de Girardot es Virtual se hizo presente para acompañar a familiares y amirgos.
Homilia Arzobispo Jaime Muñoz Pedraza
En su homilía, monseñor Muñoz retrató a Manuel Elkin como un fiel receptor del Evangelio de la Vida de San Juan Pablo II, destacando cómo encarnó sus preceptos:
- Servir la vida: Patarroyo dedicó su conocimiento y esfuerzo a servir a la humanidad, especialmente a las comunidades más vulnerables, mediante el desarrollo de vacunas accesibles. Su trabajo científico no solo fue un aporte académico, sino un acto de servicio desinteresado para combatir enfermedades que afectan a millones de personas en el mundo, reflejando su vocación de mejorar la calidad de vida de los demás.
- Defender la vida: A través de sus investigaciones, Patarroyo defendió la vida combatiendo enfermedades que afectan a millones de personas. Su esfuerzo por desarrollar vacunas accesibles demostró su compromiso con la salud pública y la equidad en el acceso a tratamientos, enfrentándose a numerosos obstáculos impuestos por intereses comerciales.
- Amar la vida: Manuel Elkin dedicó su vida a la investigación científica con un profundo amor por la humanidad, buscando incansablemente mejorar la salud global, especialmente en los sectores más vulnerables. Su pasión por la ciencia reflejaba un compromiso genuino con el bienestar de las personas.
- Celebrar la vida: Sus logros son motivo de celebración, pues su contribución a la inmunología, en especial en la lucha contra la malaria, representa un hito en la historia de la medicina. Su legado inspira a futuras generaciones a continuar la búsqueda del conocimiento en favor de la vida.
- Proteger la vida: Más allá de sus descubrimientos, promovió la importancia de la prevención y la educación en salud, concientizando a la sociedad sobre la necesidad de protegerse contra enfermedades infecciosas y fortaleciendo los sistemas de salud en comunidades de escasos recursos.
Decreto Municipal y Recuerdos
El alcalde entregó a sus familiares un decreto de exaltación a su vida y obra, resaltando:

«Considerando su dedicación y pasión por la ciencia, ha dejado una huella imborrable en su legado científico, que seguirá inspirando a las nuevas generaciones de este municipio… su memoria seguirá en nuestros corazones.»
Posteriormente, se realizó una presentación de su vida y obra, destacando sus múltiples reconocimientos:
Un compañero de estudio recordó sus días en la primaria y bachillerato en el Colegio Santander, así como su último año en el Colegio Departamental, del cual egresó gracias a una beca otorgada por el rector Saavedra. También evocó su tiempo en la Universidad Nacional, describiéndolo como un hombre siempre dispuesto a colaborar y compartir su conocimiento en favor de la humanidad.
Mencionó una anécdota de sus años escolares, cuando su profesor Neftalí García no lo eximía de presentar exámenes, sino que le encargaba vigilar a sus compañeros, a quienes ayudaba a resolverlos cuando pasaba por sus puestos.
Su hermano agradeció el acto de honras fúnebres y recordó como la familia siempre se sintió girardoteña, a pesar de haber nacido en el Tolima. Destacó su generosidad al donar todos sus trabajos científicos a la OMS y otras instituciones sin ánimo de lucro, recordado sus palabras: «Tengo que seguir este trabajo», dijo que su prematura partida dejó muchas investigaciones inconclusas.
De los once hijos de la familia, cinco nacieron en Ataco y seis en Girardot, por lo que mantienen un fuerte vínculo con esta ciudad.
Finalmente, una representante del Colegio Manuel Elkin Patarroyo de Girardot presentó sus condolencias a los familiares en nombre de toda la comunidad educativa.
Distinciones a Manuel Elkin Patarroyo
- Premios:
- Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica (1994).
- Premio de la Fundación León Bernard, otorgado por la OMS (1995).
- Premio Nacional de Ciencias de Colombia.
- Premio Príncipe de Viana de la Solidaridad (2011).
- Premio Haz Tu Acción (2010), concedido por la Fundación AISGE (España).
- Premio Internacional de Convivencia Ciudad Autónoma de Ceuta (2009).
- Premio Nacional de Ciencias Alejandro Ángel Escobar (1979, 1980, 1984, 1986).
- Medalla Robert Koch (1994).
- Medalla de Edimburgo.
- Doctorados honoris causa: otorgados por universidades como la Universidad Nacional de Colombia (1988), la Universidad Complutense de Madrid (1995), la Universidad de Costa Rica (1995), la Universidad de Cantabria (1997) y la Universidad Santo Tomás (2020), entre otras.
- Condecoraciones:
- Caballero de la Orden de San Carlos (1984).
- Reconocimiento entre los siete jóvenes más sobresalientes del mundo (1985).
- Membresías:
- Miembro de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de Madrid (1991).
- Académico de la Real Academia de Medicina y Cirugía de Galicia.
- Libros publicados:
- Un nuevo continente de la ciencia (1994).
- Pasión por la vida, escrito por Javier-Julio García Miravete (2005).
Excelente escrito enmarcando la vida del gran científico, tan cercano a nuestra ciudad. Su obra es el resultado de la tenacidad de sus padres y de su gran interés por aprender con la claridad de trascender. Sé que fue un hombre creyente y lo manifestó en sus obras.
Gracias por su comentario, es importtante saber que somos capaces de hacer como personas y como sociedad.