Sacando pecho: las obras de Girardot y el verdadero debate sobre su financiación
Editorial
Es frecuente ver al alcalde Salomón Said Arias publicar videos destacando las obras entregadas durante sus más de dos años y medio de gobierno. Toda obra que beneficia a la comunidad merece ser reconocida.
Entre las más visibles están el Puente Kennedy, el Coliseo El Diamante, el Parque del Futuro, el Centro SACÚDETE/CREA y la recuperación de varios kilómetros de vías urbanas.
Sin embargo, también es justo recordar que varias de estas obras fueron heredadas de la administración anterior. Además, otras permanecen sin terminar o aún no entran en funcionamiento.
Ese es el caso del Parque Lineal (Alameda Férrea), la reubicación de los vendedores del Parque Gaitán los escenarios deportivos de La Esperanza y Kennedy, y algunas instituciones educativas y parques infantiles entregados solo de manera parcial.
El empréstito impulsó las obras
La administración también inició proyectos importantes. Entre ellos están el Puente Santa Helena, las Piscinas Kennedy, el Estadio Duque Peña, las Piscinas Olímpicas y nuevos frentes de recuperación vial. El principal motor financiero de estas obras será el empréstito aprobado por el Concejo Municipal, mediante el Acuerdo 012 de 2024.
¿Qué es un empréstito?
Es un crédito que solicita el municipio para obtener recursos y ejecutar obras. No es dinero adicional que haya ingresado a las arcas municipales, sino una deuda que debe pagarse en los años siguientes con recursos públicos.
No obstante, hay un aspecto que pocas veces se menciona. El principal motor financiero de estas obras fue el empréstito aprobado por el Concejo Municipal.
En términos sencillos, un empréstito es un crédito. Gracias a ese crédito, el municipio obtuvo recursos para ejecutar varias obras al mismo tiempo.
Este mecanismo es completamente legal. Incluso puede ser conveniente cuando existe una buena planeación. Sin embargo, esos recursos no son ingresos nuevos generados por la administración. Son recursos prestados que Girardot deberá pagar durante los próximos años.
El debate va más allá de inaugurar obras
Por esa razón, una administración no debería evaluarse únicamente por el número de obras que entrega. También debe medirse por su capacidad para conseguir recursos del Gobierno Nacional, de la Gobernación, del Sistema General de Regalías y de otras fuentes que no aumenten la deuda del municipio.
Ese es un indicador de una gestión financiera sólida.
Los grandes proyectos siguen pendientes
Mientras se destacan las obras ejecutadas, Girardot continúa esperando proyectos que realmente transformen su desarrollo.
La Plaza de Mercado Leopoldo Rother, el Malecón del Río Magdalena y una recuperación integral del espacio público siguen siendo iniciativas estratégicas para el futuro de la ciudad.
Por eso, el debate ciudadano no debería limitarse a contar obras terminadas. También debe preguntarse cómo se financiaron, cuál será su impacto y cuánto costará esa deuda en los próximos años.
Sacar pecho por las obras es válido. Sin embargo, será mucho más importante dejar una ciudad con proyectos estratégicos terminados, unas finanzas responsables y una menor dependencia del endeudamiento.
Porque las obras se inauguran una vez. Las deudas, en cambio, se pagan durante muchos años.
En Girardot es Virtual seguimos trabajando por las ciudad.


El otro indicador de las obras es rl impacto social. ¿qué sistema de gestión social hay o debe diseñarse para que esas obras tengan relevancia- uso? La plaza sin un sistema de abastecimiento será un lugar de grado cero de significacion. ¿cómo entender eso si hay grandes plataformas que abaratan precios vía economías de escala? Igual para el malecón. el sistema turístico debe articularlo como nodo de viajes por el Río , etc. Igual el sacúdete crea, que se pensaba como laboratorio para el alto magdalrna( diseño de productos artesanales, diseños de empresas asociatovas de pequeña escala, nodo de comercio justo para micro empresarios, promoción de redes de profucyos- servicios de la provincia del alto magdalena…)
aunque se nota el cambio especialmente en las vías, creería que aún faltan muchas obras