LV Reinado Nacional del Turismo: reflexiones
Reinado Nacional del Turismo: reflexiones sobre la versión LV
Más allá de cuánto cuesta organizar el Reinado Nacional del Turismo, Girardot necesita examinar cómo se financia, qué resultados deja y si existe un modelo de gestión que permita convertir el Reinado en una oportunidad más duradera para la ciudad.
La edición LV del Reinado Nacional del Turismo, realizada en octubre de 2026, volvió a poner a Girardot en el escenario de la promoción turística nacional. El certamen hace parte de la identidad de nuestra ciudad y representa una oportunidad para mostrar su cultura, sus atractivos y la capacidad de sus habitantes para recibir visitantes.
Reconocer esa importancia no impide formular preguntas. Por el contrario, un evento de esta dimensión merece una evaluación pública que permita conocer no solo cómo se organiza, sino también qué beneficios produce, cómo se distribuyen y qué posibilidades existen para mejorar sus resultados.
Durante la edición LV de 2026 se divulgaron cifras de inversión que invitan a examinar el presupuesto, los aportes de patrocinadores y el valor de la contratación. Este ejercicio periodístico no parte de sospechas ni pretende insinuar la existencia de corrupción o favoritismos. Su propósito es comprender cómo se financia el evento, cómo se utilizan los recursos y qué resultados obtiene Girardot.
¿Cuánto cuesta el Reinado Naciona del Turismo y qué comprende la inversión?
En facebook, el alcalde se refirió a una inversión de aproximadamente $7.800 millones para la edición de 2026. Por su parte, la información publicada en el registro contractual del SECOP II reporta un valor de $7.909.999.940 para el contrato 117-2026, suscrito con MARCACTIVA.
El objeto contractual comprende servicios integrales de logística, producción técnica y artística para la organización del Reinado Señorita Girardot y la versión 55 del Reinado Nacional del Turismo. El registro consultado señala que el contrato fue firmado el 2 de octubre de 2026 y que su estado aparece como modificado. Consultar el registro contractual.
Estas cifras deben leerse con precisión: el valor de un contrato no equivale automáticamente al gasto finalmente ejecutado, y el contrato mencionado abarca dos certámenes. Para establecer el costo definitivo del evento será necesario revisar las modificaciones, los pagos efectuados, el informe de supervisión y la liquidación correspondiente.
También es importante conocer qué recursos adicionales se consiguieron mediante patrocinios, alianzas y aportes de entidades públicas o privadas. ¿Cuánto aportaron? ¿Qué compromisos asumieron? ¿Qué parte de la financiación provino de recursos municipales y qué parte de otras fuentes?
Responder estas preguntas permitiría comprender el costo real de la celebración y evaluar las posibilidades de diversificar su financiación.
Los $37.293 millones de impacto económico: ¿qué significan?
Un antecedente importante para esta discusión es el estudio de impacto económico realizado por la Universidad Piloto de Colombia sobre el LIV Reinado Nacional del Turismo, celebrado en 2025.
El informe estimó un impacto económico total de $37.293 millones, compuesto por aproximadamente $27.747 millones atribuidos al gasto de los turistas y $9.546 millones correspondientes al gasto de la población local. La universidad presentó el estudio como un ejercicio técnico para medir aspectos económicos, turísticos y relacionados con el evento. Consultar la información publicada por la Universidad Piloto.
Según lo expresado por el alcalde, esta cifra sirvió de fundamento para dar continuidad al modelo de organización del Reinado.
El resultado es relevante y merece ser tenido en cuenta. Sin embargo, es necesario precisar qué representa: un impacto económico estimado no equivale a ingresos recibidos por la Alcaldía, a utilidades del evento ni a una recuperación financiera de la inversión pública.
Para evaluar el alcance de esa cifra también convendría conocer cómo se calculó el gasto de la población local y qué proporción de ese consumo se produjo directamente por el Reinado. Parte del dinero que gastan los residentes durante esos días podría haberse gastado de todas maneras, incluso sin el certamen.
El propio informe contiene una diferencia que merece aclaración: en un apartado aparece un gasto promedio por turista de $408.439, mientras que en otras partes se utiliza la cifra de $480.439. Esta observación no invalida por sí sola el estudio, pero sí hace pertinente solicitar una explicación que permita interpretar correctamente sus resultados.
La pregunta no es si el Reinado genera actividad económica. La pregunta es cómo medirla con suficiente claridad para saber qué beneficios adicionales produce y cómo se distribuyen entre los distintos sectores de Girardot.
¿Cómo saber si el beneficio llega a los negocios locales?
Un evento puede atraer visitantes y generar movimiento comercial, pero ese movimiento no necesariamente beneficia por igual a todos los negocios.
El informe de 2025 ofrece señales que merecen atención. En la muestra relacionada con la feria artesanal, el documento registra que el 55 % de los artesanos participantes reportó ventas por debajo de sus expectativas. En el conjunto de comerciantes y prestadores de servicios consultados, los resultados fueron diferentes: el 53 % manifestó que sus ventas cumplieron las expectativas, el 28,2 % señaló que las superaron y el 18,8 % indicó que estuvieron por debajo.
Estos resultados muestran por qué no basta con presentar una cifra global de impacto económico. Es necesario observar también las experiencias de quienes reciben a los visitantes y trabajan durante la celebración.
¿Cuántos negocios de Girardot se benefician efectivamente? ¿Qué oportunidades tienen los artistas, productores, comerciantes y emprendedores locales? ¿Se evalúan sus resultados después del evento? ¿Qué medidas podrían ayudar a que una mayor parte del gasto turístico permanezca en la economía de la ciudad?
Una evaluación útil debe identificar tanto los logros como las dificultades. Si algunos sectores no alcanzan las ventas esperadas, esa información puede servir para ajustar la programación, mejorar la promoción y diseñar oportunidades comerciales más efectivas para futuras ediciones.
¿Debemos estudiar otras formas de organización?
Actualmente, el Instituto Municipal de Turismo, Cultura y Fomento de Girardot (IMTCF) cumple un papel central en la organización del Reinado. El marco institucional también contempla la posibilidad de articular esfuerzos con el sector privado y promover alianzas para fortalecer los eventos turísticos y culturales.
La discusión, por tanto, no tiene que reducirse a defender o descartar el modelo actual. Lo importante es determinar si la forma de organización vigente es la que mejor responde a las necesidades y posibilidades de Girardot, y qué ajustes podrían mejorar sus resultados.
En Colombia existen experiencias distintas que vale la pena estudiar. El Carnaval de Barranquilla, por ejemplo, informa que trabaja mediante un modelo de gestión público-privada y desarrolla actividades durante todo el año. El Festival de la Leyenda Vallenata, por su parte, es organizado por una fundación. Modelo de gestión del Carnaval de Barranquilla y Fundación Festival de la Leyenda Vallenata.
Estas experiencias no significan que debamos copiar otros modelos ni que una fórmula garantice mejores resultados. Sí muestran que existen alternativas institucionales que pueden analizarse, con sus ventajas, costos, responsabilidades y riesgos, antes de decidir si conviene mantener el esquema actual o estudiar otras posibilidades.
Una evaluación seria tendría que considerar, entre otros aspectos, la capacidad de conseguir patrocinadores, la participación de los sectores económicos, la transparencia en la contratación, la continuidad de la gestión, la distribución de responsabilidades y los mecanismos de rendición de cuentas.
El turismo de Girardot no puede depender de cuatro días
El Reinado es una vitrina importante, pero la vocación turística de Girardot no debería concentrarse en una sola celebración anual.
La ciudad tiene el reto de promover experiencias que motiven visitas en otros momentos: actividades culturales, deportivas, gastronómicas, musicales y familiares, articuladas con sus atractivos y con los servicios que ofrecen los empresarios locales.
Esto exige una estrategia que vaya más allá de organizar eventos. Se necesita continuidad en la promoción, coordinación entre las instituciones y el sector privado, información sobre el comportamiento de los visitantes y evaluación de los resultados.
También es necesario preguntarse si el Reinado puede convertirse en el punto de partida de una agenda turística más amplia, capaz de generar oportunidades de empleo, fortalecer los negocios locales y ayudar a que Girardot sea reconocida como un destino atractivo durante todo el año.
Para ello, cada edición debería dejar no solo recuerdos y cifras de asistencia, sino también información útil para tomar mejores decisiones.
Esperamos una evaluación pública y verificable
Después de la versión LV, resulta pertinente conocer el balance institucional y el estudio de impacto correspondiente a 2026. En los registros públicos de contratación consultados aparece un proceso por $82 millones destinado a medir y evaluar los impactos económicos, turísticos y socioculturales de esta edición. La publicación de sus resultados permitirá contrastar los datos de 2025 con los de 2026 y examinar la evolución del evento. Consultar el proceso publicado.
Será importante que esa evaluación permita conocer, con metodología y datos verificables, el flujo de visitantes, el gasto turístico, la ocupación hotelera, los resultados para los comerciantes y otros indicadores relevantes. También sería útil explicar las limitaciones del estudio y distinguir entre la actividad económica total registrada y aquella que puede atribuirse adicionalmente al evento.
Con esa información, la ciudadanía podrá discutir el futuro del Reinado sobre bases más sólidas y no únicamente a partir de impresiones o de una cifra global.
Una conversación que Girardot merece
El Reinado Nacional del Turismo tiene una historia y un significado para Girardot. Su importancia cultural y turística merece reconocimiento, pero también una evaluación que permita fortalecerlo.
La pregunta que proponemos a la ciudadanía no es si debemos celebrar o dejar de celebrar el Reinado. Es otra: ¿debemos mantener el modelo actual con los ajustes que sean necesarios o estudiar nuevas formas de gestión que permitan diversificar la financiación, ampliar los beneficios económicos y promover el turismo durante todo el año?
La respuesta no tiene que partir de prejuicios ni de posiciones inamovibles. Debe construirse con documentos, resultados verificables, participación ciudadana y disposición para corregir lo que sea necesario.
En Girardot es Virtual creemos que estas preguntas merecen respuestas sustentadas. No para descalificar lo que se ha hecho, sino para reflexionar sobre cómo podemos hacerlo mejor.
Porque una gran celebración es valiosa, pero convertir sus oportunidades en beneficios duraderos para la ciudad es el verdadero desafío.

